Un recorrido del salario mínimo y la canasta básica de alimentos 1998 a 2015 (1 de 3)

Entrada por

Miércoles 13 de abril, 2016

MCH_SALARIO-MÍNIMO

Por la relevancia que tiene el tema el documento que presentamos ha sido dividido en tres partes.

La primera “Un recorrido del salario mínimo y la canasta básica de alimentos 1998 a 2015”, aquí hay temas sobre cómo se conforma la canasta básica de alimentos y se describe la manera en que las autoridades ponderan las preferencias del consumidor agrupándolas en 108 artículos.

Se presenta la evolución del salario mínimo real la cual permite observar los movimientos que, durante los últimos dieciséis años, han registrado los precios de los bienes y servicios de consumo básico. En este apartado se argumenta que a pesar de que la inflación disminuye, a veces en forma sustancial, la apreciación del salario mínimo real es menor a lo esperado; contrariamente, cuando la inflación sube más allá de lo estimado por las autoridades, vemos ajustes drásticos hacia la baja del salario mínimo real con su consecuencia directa: pérdida del poder adquisitivo.

Al finalizar hay una estimación de cuánto tendría que crecer el salario mínimo en el lapso del 2016 al 2018, para resarcir el poder adquisitivo y llegar a los niveles del año 1998 donde fue la mayor inflación de los últimos años. También se aborda la evolución de los salarios reales y la canasta básica, resaltando cómo los precios de la canasta básica tienen un comportamiento acumulado ascendente, y cómo durante este periodo el salario mínimo presentó un comportamiento diferenciado.

El segundo documento llamado “El salario mínimo, acceso a la alimentación, ingreso y género y la Línea de Bienestar” analiza el derecho que tienen las personas a los alimentos y, si ese derecho se cumple. Para lo anterior se revisan los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en el rubro de los tipos de seguridad alimentaria que subsisten en México ―severa, leve y moderada―.

También, se examina la manera en que están direccionados los salarios mínimos generales según nivel del ingreso y género. Asimismo, analiza cómo la falta de un salario bien remunerado genera desigualdades que conllevan a la discriminación y enfermedades (entre otros factores).

Se examina el “bienestar económico”, a través de dos líneas: la primera de ellas, la “línea de bienestar” ―total de personas que tienen recursos para satisfacer necesidades básicas―; la segunda,  la “línea de bienestar mínimo” ―el ingreso que tienen las personas y que sólo alcanza para adquirir una canasta alimentaria al mes―.

En la tercera entrega llamada “Los ingresos a través de los deciles”, se analiza el ingreso per cápita mensual, lo relevante es que ahí se aprecia cómo el ingreso de una persona llega al grado de no poder comprar una canasta básica ampliada. Al interior, se encuentra el subtítulo: “ingreso a través de los hogares”, para dejar evidencia del nivel de ingreso trimestral por hogar a través de los llamados deciles; es una aportación adicional al análisis del ingreso per cápita mensual que presentamos con datos que fueron generados por el CONEVAL.

En el documento se inspecciona el salario mínimo profesional -que es diferente al salario mínimo general-, lo relevante es examinar el nivel del pago que se asigna según sea la profesión, oficio o trabajo especial de que se trate. Además, se observa cómo fue cerrándose la brecha entre áreas geográficas y que concluyó dando paso a un solo salario mínimo profesional para cada una de las profesiones a partir del 1 de octubre de 2015.

Al final, se menciona cómo se fue dando la convergencia de las áreas geográficas del salario mínimo general y por lo tanto de las profesiones, oficio o trabajo especial de que se trate.

Presentación

La idea de formar la Canasta Básica Alimentaria (CBA) nació a principios del siglo XX a razón del químico inglés Seebohm Rowntree, que estudiaba la cantidad exacta de proteínas y calorías para el funcionamiento del cuerpo humano con el fin de mitigar el problema de la pobreza de los obreros en la ciudad de Nueva York. Sin embargo, a través del tiempo se incluyeron otros factores para saber cuánto tiene que gastar una persona para poder satisfacer sus necesidades primarias  y de esta manera desarrollar su potencial.

En México, la canasta básica agrupa 308 conceptos de gastos divididos en 283 productos genéricos con ponderación propia y que son las familias las que le dan ese peso específico. Es de mencionar que anteriormente era el Banco de México (Banxico) el que tenía esa responsabilidad que ahora recae en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esta institución agrupa o concentra a todos los productos de la Canasta Básica[1] en ocho grupos:

  1. a) Alimentos, bebidas y tabaco;
  2. b) Ropa, calzado y accesorios;
  3. c) Vivienda;
  4. d) Muebles, aparatos domésticos;
  5. e) Salud y cuidado personal;
  6. f) Transporte;
  7. g) Educación y esparcimiento;
  8. h) Otros.

Como se puede observar, el concepto de canasta básica involucra tanto bienes de consumo inmediato como servicios; sin embargo, en la actualidad este concepto se ha relacionado ―canasta básica― únicamente al rubro de alimentos. Por otra parte, se le ha denomina canasta básica ampliada  aquella que, además de incluir los alimentos, abarca otros bienes y servicios como calzado, transporte, vivienda, tal como se  refirió cuando se concentró en grupos.

Para fines didácticos y del presente documento, solamente nos enfocamos a la Canasta Básica de Alimentos y Bebidas, la cual denominaremos con las siglas CBA.

1. La Canasta Básica de Alimentos y Bebidas  (CBA)

La Canasta Básica de Alimentos y Bebidas (CBA), la más conocida es la que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, ésta se conforma de ciertos artículos que son monitoreados a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC)[2]. Según INEGI, la canasta básica representa un consumo mínimo de alimentos básicos para una familia, expresados en cantidades apropiadas y suficientes para satisfacer, por lo menos, las necesidades energéticas y proteínicas de la familia u hogar de referencia.

Aquí presentamos la ponderación de 108 artículos que según INEGI conforman la canasta de alimentos[3]; es representativa del consumo de las familias urbanas de México. El cuadro #1, presenta esa lista de artículos que son representativos del consumo de las familias y pone a disposición del público la “ponderación” que dan las familias mexicanas a cada artículo de consumo.

Cuadro #1

 Ponderadores conforme a los gasto de las familias clasificación por objeto del gasto, (%)-/*

Artículos de consumo Ponderación Artículos de consumo Ponderación Artículos de consumo Ponderación
Aceites y grasas vegetales 0.24 Frutas y legumbres preparadas para bebés 0.01 Pan dulce 0.53
Agua embotellada 0.40 Galletas 0.17 Papa y otros tubérculos 0.25
Aguacate 0.11 Gelatina en polvo 0.03 Papas fritas y similares 0.07
Arroz 0.15 Guayaba 0.04 Papaya 0.08
Atún y sardina en lata 0.13 Harinas de trigo 0.03 Pasta para sopa 0.12
Azúcar 0.18 Helados 0.04 Pasteles, pastelillos y pan dulce empaquetado 0.06
Barbacoa o birria 0.18 Huevo 0.61 Pastelillos y pasteles a granel 0.05
Brandy 0.06 Jamón 0.20 Pepino 0.04
Café soluble 0.12 Jitomate 0.49 Pera 0.03
Café tostado 0.03 Jugos o néctares envasados 0.20 Pescado 0.32
Calabacita 0.13 Leche en polvo 0.11 Piña 0.01
Camarón 0.09 Leche evaporada, condensada y maternizada 0.06 Pizzas 0.16
Carne de cerdo 0.69 Leche pasteurizada y fresca 1.43 Plátanos 0.17
Carne de res 1.78 Lechuga y col 0.10 Pollo 1.32
Carnes secas y otros embutidos 0.05 Limón 0.21 Pollos rostizados 0.39
Carnitas 0.13 Maíz 0.04 Queso amarillo 0.02
Cebolla 0.17 Mantequilla 0.03 Queso fresco 0.22
Cereales en hojuelas 0.21 Manzana 0.23 Queso manchego o Chihuahua 0.09
Cerveza 1.55 Masa y harinas de maíz 0.05 Queso Oaxaca o asadero 0.18
Chayote 0.08 Mayonesa y mostaza 0.06 Refrescos envasados 1.09
Chícharo 0.02 Melón 0.05 Ron 0.04
Chile poblano 0.05 Naranja 0.04 Salchichas 0.12
Chile seco 0.03 Nopales 0.07 Sandía 0.03
Chile serrano 0.08 Otras conservas de frutas 0.02 Sopas instantáneas y puré de tomate 0.02
Chiles envasados, moles y salsas 0.10 Otras Frutas 0.13 Tequila 0.15
Chocolate 0.05 Otras legumbres 0.20 Tocino 0.02
Chorizo 0.45 Otras legumbres secas 0.06 Tomate verde 0.13
Cigarrillos 0.68 Otros alimentos cocinados 0.94 Tortilla de maíz 1.54
Concentrados de pollo y sal 0.05 Otros chiles frescos 0.09 Tortillas de harina de trigo 0.09
Concentrados para refrescos 0.09 Otros condimentos 0.02 Tostadas 0.07
Crema de leche 0.12 Otros licores 0.06 Uva 0.07
Dulces, cajetas y miel 0.05 Otros mariscos 0.02 Verduras envasadas 0.06
Durazno 0.06 Otros pescados y mariscos en conserva 0.04 Vino de mesa 0.08
Ejotes 0.03 Otros quesos 0.17 Vísceras de res 0.04
Frijol 0.28 Pan blanco 0.29 Yogurt 0.22
Frijol procesado 0.05 Pan de caja 0.20 Zanahoria 0.07

Fuente: Elaborado por el autor, con datos de INEGI.

http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5297087&fecha=25/04/2013

Estos ponderadores fueron calculados con información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010 a diferencia de los ponderadores anteriores que se habían calculado con información de la ENIGH 2008 y actualizado vía  precios relativos a la 2a Q. de Diciembre de 2010.

De los 108 artículos que están en el cuadro #1, hemos creado una depuración derivada de la  ponderación[4] que, las familias le dan a ciertos artículos, ya sea que se trate de alimentos que muy esporádicamente consumen, de algunos que no acostumbran o de otros a los cuales no tienen acceso, surgiendo así la lista que se presenta en el cuadro #2, con un total de 43 artículos que tienen un peso específico mayor para el hogar.

Al ser los artículos por los que más se inclinan las familias a consumirlos, evidentemente la variación en sus precios influye más en el índice de precios al consumidor (INPC) o del índice de la canasta básica (CBA). Ambos índices, miden los cambios en precios de los productos en periodos determinados; si estos precios suben entonces el usuario consumirá menos con el salario que recibe por su jornada laboral.

En el cuadro #2, como fue mencionado, se observa a los alimentos que las familias le dan un mayor peso, como son: carne, huevo, jitomate, leche, alimentos cocidos, pan, pollo, refresco y tortilla; mientras en el lado opuesto, las familias le dan menos ponderación al consumo del  arroz, atún y sardinas, cremas, calabacitas, chiles, y pastas para sopa.

Cuadro #2

Ponderado, gasto que hacen las familias según la clasificación por objeto del gasto,

en los artículos de mayor y menor consumo (43 artículos (%))

Total Ponderación Alimentos, bebidas. 17.23
Carne de res 1.78 Cereales en hojuelas 0.21
Tortilla de maíz 1.54 Limón 0.21
Leche pasteurizada y fresca 1.43 Jamón 0.20
Pollo 1.32 Jugos o néctares envasados 0.20
Refrescos envasados 1.09 Otras legumbres 0.20
Otros alimentos cocinados 0.94 Pan de caja 0.20
Carne de cerdo 0.69 Azúcar 0.18
Huevo 0.61 Queso Oaxaca o asadero 0.18
Pan dulce 0.53 Cebolla 0.17
Jitomate 0.49 Galletas 0.17
Chorizo 0.45 Otros quesos 0.17
Agua embotellada 0.40 Plátanos 0.17
Pollos rostizados 0.39 Pizzas 0.16
Pescado 0.32 Arroz 0.15
Pan blanco 0.29 Atún y sardina en lata 0.13
Frijol 0.28 Calabacita 0.13
Papa y otros tubérculos 0.25 Otras Frutas 0.13
Aceites y grasas vegetales comestibles 0.24 Tomate verde 0.13
Manzana 0.23 Crema de leche 0.12
Queso fresco 0.22 Pasta para sopa 0.12
Yogurt 0.22 Chiles envasados, moles y salsas 0.10
Otros chiles frescos 0.09

Fuente: Elaborado por el autor, con datos de INEGI.

http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5297087&fecha=25/04/2013

La relevante del cuadro #3, es que nos muestra la lista ponderada del cuadro #2 con sus respectivos precios[5]. Estos precios rigen en el D.F., así como en el área metropolitana, mismos que son publicados por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). A continuación se presentan los costos de los artículos según la cantidad o medida de que se trate[6].

CUADRO #3

Canasta Básica de Alimentos Principales Productos

Canasta Alimentos Básicos Cantidad / medida Precio mínimo Precio máximo Precio promedio
ACEITE 1-2-3, BOTELLA 1 LT, $17.80 $27.00 $20.30
ACEITUNA 1 KG. GRANEL. GORDAL $79.00 $145.00 $123.24
AGUA SIN GAS, E.PURA BOTELLA 1.5 LT, $7.00 $12.80 $9.73
ALIMENTO PREPARADO PARA NIÑOS GERBER, 100 GR. $7.50 $8.50 $7.97
ARROZ, GRANDE ENTERO 1 KG. GRANEL. $10.00 $15.00 $12.09
ATUN DOLORES LATA 140 GR. EN ACEITE. LOMO $8.60 $13.70 $10.69
AZUCAR, 1 KG. GRANEL. ESTANDAR MORENA $9.50 $11.00 $10.18
BISTEC DE DIEZMILLO DE RES, 1 KG. GRANEL $104.90 $146.00 $129.31
CAFE SOLUBLE, NESCAFE CLASICO, FRASCO 95 GR. $34.90 $44.00 $41.67
CALABAZA, 1 KG. $10.56 $18.90 $14.57
CARNE MOLIDA DE CERDO, 1 KG. GRANEL. POPULAR/COMERCIAL $52.90 $89.90 $73.22
CEBOLLA, BLANCA SIN RABO 1 KG. $6.00 $18.20 $13.59
CERIALES CORN FLAKES, CAJA 620 GR $29.90 $48.00 $41.67
CERVEZA, CORONA EXTRA, CANASTA6 BOTELLAS DE 355 ML. $59.00 $81.00 $73.42
CHILES, CLEMENTE JACQUES LATA 220 GR. JALAPEÑOS RAJAS $5.50 $8.10 $6.43
CONCENTRADO DE POLLO, KNORR, CAJA 132 GR. 12 CUBOS CALDO $12.50 $21.35 $17.49
FRIJOLES,, GRANEL, NEGRO 1 KG $15.50 $24.00 $19.26
FRIJOLES, LA COSTEÑA, LATA 400 GR. REFRITOS. NEGRO $9.30 $13.30 $11.80
GALLETAS POPULARES, CUETARA, CUETARA, CAJA 1 KG. MARIAS $25.70 $42.50 $36.92
GELATINA EN POLVO, PRONTO , CAJA 84 GR. AGUA. LIMON $7.30 $10.00 $8.06
GRASAS COMESTIBLES (MANTECA DE CERDO), 1 KG. GRANEL $27.00 $40.20 $33.15
HARINA DE MAIZ, MINSA, PAQUETE 1 KG. $8.90 $15.00 $10.84
HIGADO DE RES, 1 KG. GRANEL $25.00 $45.90 $33.34
HUEVO, BACHOCO, PAQUETE CON 18 BLANCO $24.35 $39.90 $35.06
JAMON, ALPINO,DE PAVO Y CERDO 1 KG. GRANEL. TIPO VIRGINIA. $63.81 $90.90 $83.27
JITOMATE, BOLA/SINALOA 1 KG. $9.90 $29.90 $18.59
LECHE EN POLVO, ALPURA, ENTERA. BOLSA 500 GR $46.00 $52.53 $48.21
LECHE EVAPORADA, CARNATION. LATA 378 GR. $11.00 $11.90 $11.47
LECHE PASTEURIZADA, ALPURA. ENVASE 1 LT. $14.15 $14.72 $14.34
LIMON, CON SEMILLA 1KG. $7.90 $21.80 $13.36
MANZANA, GOLDEN 1 KG. $17.00 $36.90 $26.99
MOJARRA, TILAPIA GRANDE 1 KG. $39.90 $62.00 $51.11
PAN BLANCO BOLILLO 1 PZA $1.20 $2.00 $1.48
PAN DE CAJA, BIMBO, PAQUETE GRANDE 680 GR. INTEGRAL. $25.67 $29.90 $28.90
PAPA, ALFA/BLANCA 1 KG. $13.00 $27.70 $22.72
PASTA PARA SOPA, BARILLA, PAQUETE 200 GR. SPAGHETTI $5.00 $7.00 $6.36
PLATANO, TABASCO/CHIAPAS 1 KG. $8.00 $15.90 $11.54
POLLO ENTERO, 1 KG. GRANEL. $27.90 $39.90 $33.75
POLVO PARA BEBIDAS SABOR CHOCOLATE, CHOCO MILK , LATA 400 GR $29.75 $40.70 $33.48
PURE DE TOMATE, DEL FUERTE, CAJA 1 KG. CONDIMENTADO $14.50 $21.25 $19.10
QUESO MANCHEGO, ALPURA, PAQUETE 400 GR $46.90 $60.46 $52.33
QUESO OAXACA, LOSS VOLCANES, PAQUETE. 400 GR. $44.50 $54.00 $48.22
REFRESCO, COCA COLA, BOTELLA 2.5 LT. NO RETORNABLE $21.40 $28.00 $24.25
RETAZO C/HUESO DE RES, 1 KG. GRANEL O COCIDO COMERCIAL $69.50 $94.00 $86.70
SAL MOLIDA DE MESA, ELEFANTE, BOTE 1 KG $7.95 $10.95 $9.73
SARDINA, CALMEX, LATA 425 GR. EN TOMATE $19.50 $22.00 $20.94
TORTILLA DE MAIZ, 1 KG. GRANEL $9.45 $12.00 $10.53
YOGHURT, DANONE. ACTIVIA , VASO 125 GR. $2.75 $4.10 $3.58
TOTAL   $1,155.24 $1,729.76 $1,474.95

Fuente: Elaboración propia del Autor con datos PROFECO,  1 de junio al 15 de junio 2015. http://www.profeco.gob.mx/precios/canasta/home.aspx?th=1

Es de señalar que los costos que se presentan en el cuadro #3, fueron recopilados con la finalidad de dar a conocer los precios que pagan los hogares y les dan más preferencia, no obstante, la cantidad por pieza o medida en gramos o kilogramos que se observa en el cuadro no corresponde al consumo total que una familia hace durante un mes, porque cada familia consume diferentes cantidades/medidas durante ese mes; por ejemplo, el pan blanco ―1 pieza―, tiene un costo mínimo de $1 peso 20 centavos como se muestra en el cuadro, pero una familia en promedio en el mes puede consumir 25 o 60 panes según sea el caso, ello dependerá de su dieta familiar, de su ingreso, de sus gustos y así sucesivamente.

El cuadro #3, es un indicativo de los precios que rigen y de los artículos que más prefieren o más ponderan los consumidores según INEGI, por lo tanto, el consumidor decide qué adquirir con su salario (mínimo o profesional del que se trate), de ahí que se enlista el precio mínimo, máximo o su valor promedio.

Las diferencias entre canastas de alimentos y bebidas con su respectiva cantidad/medida van desde un 28% a un 50% o más, con respecto a aquellos artículos que están etiquetados con el valor de precios mínimos. Es decir, una persona podría pagar $1,155 pesos o hasta $1,729 pesos por todos los artículos y la cantidad/medida que se especifica en el cuadro #3.

La diferencia de precios entre canastas surge por los establecimientos que los comercializan, esto es, sean establecimientos comerciales; tiendas departamentales; mercados públicos o tianguis. Algo que salta a la vista es que todos estos artículos son de vital importancia para el consumidor; por ejemplo, el agua de un litro se puede adquirir con $7 pesos o se puede pagar hasta 13 pesos por la misma cantidad en litros y la misma marca dependiendo del establecimiento que la comercialice; la carne de res de diezmillo, un kilo se puede comprar con $104 pesos o se puede pagar en otro sitio $146 pesos; la carne molina es otro caso, un 1 kg se adquiere con $52 pesos o puede pagarse el doble por la misma cantidad/medida en otro comercio que tenga el mismo giro.

Los cereales como  Corn Flakes pueden comprarse en ciertos lugares en $29 pesos o pagar $48 pesos; lo que se quiere decir, es que una persona puede pagar un sobreprecio de 20%, 30% o más por el mismo producto. Otro ejemplo, que se toma al azar son los limones, tú puedes pagar por 1 kg, $7.90 o hasta $21.80 pesos, dependiendo del lugar podrías pagar por ellos hasta un 150% más.

Esta situación producida cuando distintos oferentes colocan en el mercado un mismo producto a distintos precios tiene múltiples explicaciones: una de ellas que aquí vamos a tocar es que el modelo de distribución anterior, sostenido por una robusta y estable estructura de tarifas y que brindaba a los consumidores un precio sin sorpresas, ese viejo sistema quedó atrás; si bien este sistema era un dique de contención para evitar caer en guerras de precios, tan dañinas para la rentabilidad empresarial, era también una cadena de distribución rígida y lenta, que dificultaba por ejemplo reactivar las ventas mediante ofertas de última hora, lanzar precios especiales para incentivar la demanda o incrementar el precio cuando la demanda comenzaba a superar a la oferta. Hoy la situación ha cambiado por completo, los precios se ven sometidos a modificaciones al alza o la baja por parte de intermediarios –sobre todo en un contexto de crisis- , quedando aniquilada la rigidez de los precios del pasado.

La diferencia de precios también está relacionada a los consumidores y donde compran, pues muchos de ellos no parecen percibir adecuadamente la calidad objetiva de las cosas, pues los sujetos asocian los niveles de precios más elevados a niveles más altos de calidad del producto, a pesar que el producto sea utilizado para un mismo fin.  En conclusión, dada esta diversidad de precios mínimos, medios o altos, podemos tener diferentes opciones donde consumir con el salario que percibamos.

2. Estructura del Gasto del Hogar en la Canasta Básica de Alimentos

Por lo general, los hogares no modifican sustancialmente la estructura de su gasto monetario, salvo que su ingreso aumente. Los consumidores destinan una parte importante de su salario a la adquisición de alimentos y bebidas no alcohólicas; así mismo a gasto en Vivienda, Transporte y Educación, entre otros, pues son erogaciones que día a día hacen las familias.

Según la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares del año 2014,[7] el gasto corriente monetario promedio trimestral por hogar en México se situó en $26,466 pesos, de los cuales estimó que, de ese total $9,031 pesos se destinaron a alimentos, bebidas y tabaco, el equivalente al 34.1% del gasto trimestral total que dedica una familia y el restante 65.9% se destinó a otros gastos que conforman la llamada canasta ampliada, véase cuadro #4.

CUADRO #4. COMPOSICIÓN DEL GASTO CORRIENTE TOTAL PROMEDIO TRIMESTRAL/POR HOGAR

GRANDES RUBROS DE GASTO  PRECIOS 2014

COMPOSICIÓN DE LOS GRANDES RUBROS
DEL GASTO
TOTAL TOTAL TRIMESTRAL
GASTO  2012*               (miles de pesos) GASTO  2014               (miles de pesos) Gasto promedio por hogar Proporción del gasto de los hogares
GASTO CORRIENTE MONETARIO         870,837,939.00          838,220,330.00 26,466.00 76.5%
·          ALIMENTOS, BEBIDAS Y TABACO         296,067,586.00          286,015,505.00 9,031.00 34.1%
·          VESTIDO Y CALZADO           44,537,601.00            39,275,449.00 1,240.00 4.7%
·          VIVIENDA Y SERVICIOS DE CONSERVACIÓN, ENERGÍA ELÉCTRICA
Y COMBUSTIBLES
          77,158,632.00            79,416,193.00 2,508.00 9.5%
·          ARTÍCULOS Y SERVICIOS PARA LA LIMPIEZA, CUIDADOS DE LA CASA, ENSERES DOMÉSTICOS Y MUEBLES, CRISTALERÍA, UTENSILIOS DOMÉSTICOS Y BLANCOS           52,698,973.00            51,879,026.00 1,638.00 6.2%
·          CUIDADOS DE LA SALUD           21,684,991.00            20,706,457.00 654.00 2.5%
·          TRANSPORTE; ADQUISICIÓN, MANTENIMIENTO,
ACCESORIOS Y SERVICIOS PARA VEHÍCULOS; COMUNICACIONES
        160,844,054.00          157,428,253.00 4,971.00 18.8%
·          SERVICIOS DE EDUCACIÓN, ARTÍCULOS EDUCATIVOS, ARTÍCULOS
DE ESPARCIMIENTO Y OTROS GASTOS DE ESPARCIMIENTO
        120,257,856.00          117,612,484.00 3,714.00 14.0%
·          CUIDADOS PERSONALES, ACCESORIOS Y EFECTOS
PERSONALES Y OTROS GASTOS DIVERSOS
          63,875,996.00            60,363,419.00 1,906.00 7.2%
·          TRANSFERENCIAS DE GASTO           33,712,250.00            25,523,545.00 806.00 3.0%
*/- Los datos son expresados en miles de pesos
FUENTE: INEGI. Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014.

No obstante, el gasto trimestral total que hacen los hogares a nivel nacional varía en razón del tamaño de la familia ―2, 4, 6 personas o más―; pero aquí presentamos los cálculos de INEGI que fueron realizados a través del promedio general de los hogares.

Tomando en cuenta el resultado de la encuesta del INEGI, donde el gasto trimestral promedio es de $26,466 pesos, quiere decir que el salario promedio debería ser de $8,822 pesos mensuales por hogar, equivalente a 4.14 salarios mínimos mensuales del año 2015.

Decimos del año 2015 porque la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI), reporta que el salario mínimo general vigente para el área geográfica “A” es de $70.10 pesos o el equivalente a $2,131.04 pesos mensuales[8]. Sin embargo, existe un salario más amplio que se da por ley conocido con el nombre de “salario mínimo integrado” y equivalía a $2,650.63 pesos (dos mil seiscientos cincuenta pesos con sesenta y tres centavos). Este ingreso se estructura de la siguiente manera: a) salario mínimo por día; b) sus prestaciones mínimas de ley[9] y, c) el pago del subsidio del empleo.

Abundando más al respecto, a continuación desglosa el salario mínimo integrado al que hemos hecho referencia, véase cuadro #5.

Cuadro #5. Salario Mínimo Integral 2015

Salario mínimo

zona A 2015

Salario mínimo mensual Prestaciones mínimas Impuesto Subsidio de empleo Salario mínimo integrado
$70.1                $2,131.04                        $96.38 $113.23 $423.21                $2,650.63

Fuente: Elaborado por el autor, con base a datos publicados por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos

Este salario mínimo y el integrado que por ley se genera están muy lejos del salario promedio mensual y trimestral de los hogares mexicanos que marca el INEGI. Para observa la diferencia nos apoyaremos de un ejemplo hipotético de un hogar mexicano.

Ejemplo hipotético, considerando una familia tamaño promedio de 4 integrantes[10] en el cual 2 de sus integrantes están laborando y ganando el salario mínimo tendríamos: 2  X  2,131.04  =$4.262 pesos mensuales.  La diferencia respecto a $8,822 pesos mensuales por hogar señalada por INEGI es de $4,560 pesos al mes.

Tomando como referencia el salario mínimo integrado: 2 X $2,650.63 = $5,301, tendríamos una diferencia de $3,521, de ambos resultados se generan algunas consideraciones inmediatas: primero, los trabajadores que ganan un salario mínimo ($70.10) ganan tres veces menos o están muy por debajo del promedio nacional mensual que gana un hogar en promedio en México; segundo, una familia ni con dos integrantes trabajando con salario mínimo podrían alcanzar el sueldo promedio publicado por INEGI; tercero, una considerable cantidad y variedad de artículos de bienes y servicios no podrían ser demandados, ni consumidos; ver cuadro #6.

Cuadro  #6. COMPOSICIÓN DEL GASTO CORRIENTE TOTAL MENSUAL/POR HOGAR

GRANDES RUBROS DE GASTO  PRECIOS 2014

Pesos RUBROS DEL GASTO
        8,822.00 GASTO CORRIENTE MONETARIO
3,010.33 ALIMENTOS, BEBIDAS Y TABACO
413.33 VESTIDO Y CALZADO
836.00 VIVIENDA Y SERVICIOS DE CONSERVACIÓN, ENERGÍA ELÉCTRICA
Y COMBUSTIBLES
546.00 ARTÍCULOS Y SERVICIOS PARA LA LIMPIEZA, CUIDADOS DE LA CASA, ENSERES DOMÉSTICOS Y MUEBLES, CRISTALERÍA, UTENSILIOS DOMÉSTICOS Y BLANCOS
218.00 CUIDADOS DE LA SALUD
1,657.00 TRANSPORTE; ADQUISICIÓN, MANTENIMIENTO,
ACCESORIOS Y SERVICIOS PARA VEHÍCULOS; COMUNICACIONES
1,238.00 SERVICIOS DE EDUCACIÓN, ARTÍCULOS EDUCATIVOS, ARTÍCULOS
DE ESPARCIMIENTO Y OTROS GASTOS DE ESPARCIMIENTO
635.33 CUIDADOS PERSONALES, ACCESORIOS Y EFECTOS
PERSONALES Y OTROS GASTOS DIVERSOS
268.67 TRANSFERENCIAS DE GASTO
Fuente: INEGI, Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares de 2014, cálculos del autor.

Lo siguiente nos lleva a un pregunta ¿qué tanto el salario mínimo alcanza para cumplir parte de las expectativas de consumo de una persona? Si corremos del supuesto que no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas, sin más preámbulos, se considera a esta persona pobre, porque su ingreso es insuficiente para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias.[11]

Para complementar lo anterior presentamos el cuadro #7; este fue creado a través de una encuesta ―familia integrada por cuatro personas― y, presenta los artículos alimenticios que más prefieren o demandan. El cuadro sugiere que adquirir solamente una “canasta de alimentos” modesta, por así mencionarlo, se requiere un gasto de $4,081.33 pesos mensuales, no considerando gastos de transporte ni de otra índole.

Como hemos visto, los precios suelen variar de un centro comercial a otro: tiendas departamentales; mercado público; mercado sobre ruedas o tianguis―, se han tomado tres tipos de precios para un mismo artículo; el precio mínimo al que se vendería, un precio promedio y un  precio máximo de los artículos que más demandan o ponderan los consumidores:

  • Canasta mensual de alimentos con precio mínimo $4,081.33 pesos
  • Canasta mensual de alimentos con precio promedio $5,159.04 pesos
  • Canasta mensual de alimentos con precio máximo $6,113.50 pesos

El resultado nos lleva a algunas consideraciones: primero, en un hogar con un integrante que gane el salario mínimo le sería imposible adquirir una canasta de alimentos como la descrita, menos aún la canasta ampliada; segundo, en un hogar con 2 integrantes que ganen el salario mínimo pero integrado ($5,301) alcanzaría la canasta de alimentos con los artículos de consumo etiquetados con el precio mínimo, y podrían utilizar los restantes $1,219 pesos que le quedan (23% de su salario) para consumir algunos rubros de la canasta básica ampliada (vestido y calzado, pago de renta a vivienda, pagos de energía eléctrica y combustibles; artículos para limpieza y cuidado personal, pago de agua, compra de enseres domésticos, pago de doctor o cuidados de la salud y medicinas, transporte, servicios o artículos necesarios para las tareas de la escuela (educación) o pago para esparcimiento.

Necesariamente la familia donde trabajan dos integrantes ganando un salario mínimo tendrían que buscar otro tipo de trabajo con mejor salario si quieren consumir algo de la canasta ampliada u otra opción, consumir otros alimentos más económicos con menor cantidad de los presentados en el cuadro #7, etiquetados con el precio mínimo, sólo así se podrían reasignar un gasto mayor a otro tipo de bienes y servicios.

La pregunta sería ahora ¿cuánto salario mínimo necesita un trabajador para adquirir una canasta de alimentos? Primero, para la canasta que tiene alimentos a un precio mínimo requeriría ganar 1.92 veces el salario mínimo, véase cuadro #7; segundo, para la canasta que fue creada con un precio promedio requeriría 2.42 veces el salario mínimo y, tercero para obtener alimentos que tienen un precio máximo ($6,113) necesitaría ganar 2.87 veces el salario mínimo sin prestaciones.

CUADRO #7

Canasta Básica de Alimentos Principales Productos  consumo mensual

Canasta Alimentos Básicos Cantidad / medida Precio mínimo Precio máximo Precio promedio
ACEITE 1-2-3, BOTELLA 2 LT, $35.60 $54.00 $40.60
AGUA SIN GAS, E.PURA BOTELLA 1.5 LT, $28.00 $51.20 $38.92
ALIMENTO PREPARADO PARA NIÑOS GERBER, 100 GR. $225.00 $255.00 $239.10
ARROZ, GRANDE ENTERO 4 KG. GRANEL. $40.00 $60.00 $48.36
ATUN DOLORES LATA 140 GR. EN ACEITE. LOMO (12) $103.20 $164.40 $128.28
AZUCAR, 4 KG. GRANEL. ESTANDAR MORENA $38.00 $44.00 $40.72
BISTEC DE DIEZMILLO DE RES, 6 KG. GRANEL $629.40 $876.00 $775.86
CAFE SOLUBLE, NESCAFE CLASICO, FRASCO 95 GR. (2) $69.80 $88.00 $83.34
CALABAZA, 4 KG. $42.24 $75.60 $58.28
CARNE MOLIDA DE CERDO, 3 KG. GRANEL. POPULAR/COMERCIAL $158.70 $269.70 $219.66
CEBOLLA, BLANCA SIN RABO 5 KG. $30.00 $91.00 $67.95
CERIALES CORN FLAKES, CAJA 620 GR (4) $119.60 $192.00 $166.68
CERVEZA, CORONA EXTRA, CANASTA6 BOTELLAS DE 355 ML. (4 canastas) $236.00 $324.00 $293.68
CHILES, CLEMENTE JACQUES LATA 220 GR. JALAPEÑOS RAJAS (3) $16.50 $24.30 $19.29
CONCENTRADO DE POLLO, KNORR, CAJA 132 GR. 12 CUBOS CALDO (2) $25.00 $42.70 $34.98
FRIJOLES,, GRANEL, NEGRO 5 KG $93.00 $144.00 $115.56
FRIJOLES, LA COSTEÑA, LATA 400 GR. REFRITOS. NEGRO (2) $18.60 $26.60 $23.60
GALLETAS POPULARES, CUETARA, CUETARA, CAJA 1 KG. MARIAS (2) $51.40 $85.00 $73.84
GELATINA EN POLVO, PRONTO , CAJA 84 GR. AGUA. LIMON  (4) $29.20 $40.00 $32.24
GRASAS COMESTIBLES (MANTECA DE CERDO), 2 KG. GRANEL $54.00 $80.40 $66.30
HARINA DE MAIZ, MINSA, PAQUETE 1 KG. (3) $26.70 $45.00 $32.52
HIGADO DE RES, 1 KG. GRANEL $25.00 $45.90 $33.34
HUEVO, BACHOCO, PAQUETE CON 18 BLANCO (8) $194.80 $319.20 $280.48
JAMON, ALPINO,DE PAVO Y CERDO 1 KG. GRANEL. TIPO VIRGINIA. $63.81 $90.90 $83.27
JITOMATE, BOLA/SINALOA 8 KG. $79.20 $239.20 $148.72
LECHE EN POLVO, ALPURA, ENTERA. BOLSA 500 GR (2) $92.00 $105.06 $96.42
LECHE PASTEURIZADA, ALPURA. ENVASE 1 LT. (24) $14.15 $14.72 $14.34
MON, CON SEMILLA 2 KG. $15.80 $43.60 $26.72

Principio del formulario

Final del formulario

Principio del formulario

MAYONESA, MC CORMICK, FRASCO 190 GR.

Final del formulario

FRASCO 190 GR. (1) $10.80 $19.56 $13.74
MANZANA, GOLDEN 2 KG. $34.00 $73.80 $53.98
MILANESA DE RES 3 KG, GRANEL $294.00 $492.00 $398.16
MOJARRA, TILAPIA GRANDE 1 KG. $39.90 $62.00 $51.11
PAN BLANCO BOLILLO 24 PZA $28.80 $48.00 $35.52
PAN DE CAJA, BIMBO, PAQUETE GRANDE 680 GR. INTEGRAL. (4) $102.68 $119.60 $115.60
PAPA, ALFA/BLANCA 4 KG. $52.00 $110.80 $90.88
PASTA PARA SOPA, BARILLA, PAQUETE 200 GR. SPAGHETTI (8) $40.00 $56.00 $50.88
PLATANO, TABASCO/CHIAPAS 4 KG. $32.00 $63.60 $46.16
POLLO ENTERO, 6 KG. GRANEL. $167.40 $239.40 $202.50
POLVO PARA BEBIDAS SABOR CHOCOLATE, CHOCO MILK , LATA 400 GR ” (2) $59.50 $81.40 $66.96
PURE DE TOMATE, DEL FUERTE, CAJA 1 KG. CONDIMENTADO $14.50 $21.25 $19.10
QUESO MANCHEGO, ALPURA, PAQUETE 400 GR $46.90 $60.46 $52.33
QUESO OAXACA, LOSS VOLCANES, PAQUETE. 400 GR. $89.00 $108.00 $96.44
REFRESCO, COCA COLA, BOTELLA 2.5 LT. NO RETORNABLE  (8) $171.20 $224.00 $194.00
SAL MOLIDA DE MESA, ELEFANTE, BOTE 1 KG $7.95 $10.95 $9.73
SARDINA, CALMEX, LATA 425 GR. EN TOMATE $19.50 $22.00 $20.94
TORTILLA DE MAIZ, 30 KG. GRANEL $283.50 $360.00 $315.90
YOGHURT, DANONE. ACTIVIA , VASO 125 GR. (12) $33.00 $49.20 $42.96
TOTAL   $4,081.33 $6,113.50 $5,159.94

Fuente: Elaboración propia del Autor con datos PROFECO,  1 de junio al 15 de junio 2015. http://www.profeco.gob.mx/precios/canasta/home.aspx?th=1

Como conclusión podemos decir que después de este recorrido la única vía es la mejora del ingreso de las familias, especialmente la que reciben menos ingresos por su trabajo y las que reciben salario mínimo. De la misma manera es necesario que el salario mínimo sea desligado de la productividad, ya que hay evidencia de incrementos en la productividad de las empresas pero pagan salarios bajos.

Son imprescindibles mejoras en las políticas salariales, cuya responsabilidad recae en las instancias económicas del gobierno federal, gobiernos locales; debido a   que el salario mínimo no alcanza para obtener o pagar servicios de la canasta básica ampliada es necesario que los servicios públicos sean de calidad, sean suficientes para atender a poblaciones con bajos ingresos y, crear una política más agresiva para aumentar la cobertura de los servicios a bajo costo. Así mismo, se necesita eliminar el impuesto del producto del trabajo del salario mínimo integrado con la finalidad de aumentar las prestaciones de Ley.

 

  1. Evolución del Salario Mínimo Real e Inflación

A continuación, se presenta una serie histórica que permite observar los movimientos que durante los últimos dieciséis años han registrado los precios de los bienes y servicios de consumo básico, así como el impacto que tuvieron éstos en el poder adquisitivo de los salarios mínimos. La gráfica #1, muestra el comportamiento de tres variable: la primera, las variaciones del salario mínimo real vigente en el país[12]; la segunda, las variaciones de los precios a través del índice nacional de precios al consumidor (INPC)[13] y, la tercera, la variación de los precios de la canasta básica, a través del índice de la canasta básica de alimentos[14].

Gráfica #1

Evolución del Salario Mínimo Real, Inflación y Canasta Básica

Grafica1

Fuente: CONASAMI, BANXICO

La gráfica también nos describe una relación entre niveles de inflación y salario mínimo real, es decir, cuando los niveles de inflación caen entonces vemos un aumento del poder adquisitivo del salario mínimo real. A pesar que en la gráfica no se nota una relación totalmente directa, si se observa que al irse abatiendo los precios se va apreciando el salario mínimo real.

También salta a la vista que, a pesar de que la inflación disminuye, a veces en forma sustancial, la apreciación del salario mínimo real es menor a lo esperado. Contrariamente, cuando la inflación sube más allá de lo estimado por las autoridades, vemos ajustes drásticos hacia la baja del salario mínimo real con su consecuencia directa: pérdida del poder adquisitivo mayor a lo esperado.

Esta explicación pudiera ser, una entre otras razones, un indicativo de la pérdida del poder adquisitivo  a través del tiempo, de tal manera que una vez que la canasta de precios de los artículos de primera necesidad se ajustan al nuevo precio, en ese transcurso el salario va perdiendo su valor y, al final del ajuste la caída es mayor a lo esperado.

Al revisar la gráfica #1, se pueden observar los movimientos de apreciación o depreciación del salario mínimo real; por ejemplo, en el año 1998, después de alcanzar el punto más alto la inflación, con un crecimiento del 18.6%, empieza un punto de quiebre empezando a bajar considerablemente hasta alcanzar 4.4% en 2001; paralelamente se advierte un comportamiento natural del salario, primero una contracción significativa en 1999 como resultado de la apreciación de la inflación de 1988, pues, como se comentaba, el salario va perdiendo su poder adquisitivo a través de los meses y al final del ajuste su caída es mayor como sucedió en 1999. Después de este ajuste del salario, hay un comportamiento más estable del poder adquisitivo, en los años 2001  y 2002 el salarios real aumenta ligeramente 0.47% y  0.67% respecto a su inmediato anterior, como resultado de una disminución más moderada de la inflación.

Dado que no existe una relación unívoca entre inflación y salarios reales, en la gráfica #1, se observan verdaderas contracciones de los salarios en ciertos lapsos de tiempo durante estos dieciséis años; por ejemplo, contracciones importantes van de 2003 hasta 2009 que, aunque no son pronunciadas, existe un debilitamiento real del salario pues se dan ininterrumpidamente.

También durante estos dieciséis años destaca el repunte de la inflación en el año 2008, esta subida de pecios obedeció principalmente a los aumentos sin precedente en los precios internacionales de las materias primas alimenticias, metálicas y energéticas, particularmente durante el primer semestre del año. Estas alzas generadas en 2008 por la crisis internacional impactaron la estructura de costos de producción de prácticamente todos los sectores de la economía, así como la política de precios de bienes y servicios administrados del Gobierno Federal. De igual forma, la evolución de la inflación estuvo influida hacia finales del año porque el tipo de cambio se depreció. Al cierre de 2008, la inflación general anual creció 6.53%, mientras un año antes en diciembre de 2007 ésta se había situado en 3.8%, afectando al final el poder adquisitivo de los salarios mínimos.

En otras palabras, el incremento en la inflación durante 2008 tuvo un fuerte impacto en el salario mínimo real que al finalizar ese año  perdió su poder adquisitivo en 2.06%. La caída del salario persistió y se prolongó hasta 2009 cuando se contrae 1.51%, a pesar de la implementación de medidas para amortiguar la caída de la economía y por lo tanto la caída del poder de compra.

Que la disminución del salario se prolongara hasta 2009, obedeció al agravamiento de la crisis, la cual se vio reflejada en su totalidad en ese año cuando el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo -6.1% y el salario real ―ya mencionábamos― perdió su poder adquisitivo en -1.5%. (Volver a ver gráfica #1 y ver gráfica #2)

El cuadro siguiente y la gráfica #3 resumen los factores que afectaron a la inflación o crecimiento de los precios, por lo tanto, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios mínimos durante estos catorce años.

Algunos factores que influyeron en el Salario Mínimo

2002  Crisis en Brasil y Argentina;
2003  Bajo crecimiento de la actividad económica;
2004  Aumento de la Inflación 5.19%;
2005  Baja actividad económica;
2006  Aumento de la Inflación 4%, Riesgo País 98, y crisis electoral;
2007  Crecimiento moderado , Inicia sexenio de FCH;
2008  Crisis Mundial, baja el petróleo, sube Inflación a 6.53%;
2009  Fuerte caída del PIB comparable a la de 1995 de -6.22%
2010  Recuperación del PIB similar a la de 1996, Inflación en aumento 4.4%;
2011  Nueva Crisis en Europa, desaceleración, Inflación 3.82%;
2012  Termina sexenio de Felipe Calderón;
2013  Inicia sexenio de Peña Nieto, bajo crecimiento, devaluación de la monedad, baja precio del petróleo
2014  Bajo crecimiento, Deuda crece, devaluación de la moneda, baja precio del petróleo.

Fuente: Elaborado por el autor con datos históricos de E-México

Para finalizar diremos que en los últimos 16 años, 1998 a 2014, el salario mínimo perdió el 11% de su valor real adquisitivo; no obstante, si la serie de los salarios mínimos fuera analizada a través de un periodo más largo y tomando como base el salario del estallamiento de la crisis de 1982, al ser comprado éste con el salario mínimo de 2014, la pérdida del salario mínimo real es del 100%,  quiere decir que el salario mínimo que en 2014 era de $64.76 pesos tenía que ser equivalente a 140 pesos como mínimo para tener el poder adquisitivo de esos años.

Diciendo lo anterior con un enfoque más técnico tenemos: regresando a nuestro periodo de estudio de 1998 a 2014, los $30.20 pesos que se ganaban como salario mínimo en 1998 se redujeron a $26.83 pesos.

En otras palabras, con el salario de $64.76 del año  2014, el trabajador adquiría un 11 % menos de lo que podía adquirir con su salario de $30.20 pesos en 1998.

Si queremos un salario mínimo como el del año de 1998, se requería como mínimo aumentarlo un 11% en el año 2014, así este trabajador debería ganar un salario mínimo de $72.50 pesos en lugar del establecido de $64.76 pesos.

En el 2015, se dio un paso en la convergencia de los salarios mínimos y en los ajustes que se dieron, el salario mínimo avanzó a $70.10 pesos, no obstante, si deflactamos esa cantidad para medir su poder adquisitivo como el de 1998, se necesitaría que en 2015 el salario mínimo en vez de ser de $70 pesos, fuera de $75 pesos para tener el mismo poder adquisitivo de 1998.

Al finalizar esta administración presidencial, los salarios mínimos tendrían que crecer en los últimos tres años ―periodo del año 2016 al 2018― un 22%, porcentaje equivalente a un aumento de 7.4% por año para resarcir al menos el poder adquisitivo de 1998 siempre que la inflación esté alrededor del 3% anual. Por lo tanto, en el año 2018 el salario mínimo tendría que ser de $86 pesos, pero de seguir con esta dinámica de incrementos como hasta hoy el salario en 2018 sería de 78.50 pesos, menor en $7.50 pesos al que se requiere para resarcir el poder adquisitivo que se tenía en 1998.

Gráfica #2. Producto Interno Bruto 1994-2015

grafica2

poderad

Fuente: Ing. Manuel Aguirre Botello. Comparado en función del crecimiento de la inflación. http://www.mexicomaxico.org/Voto/SalMinInf.htm

Gráfica #3

4. Evolución de los Salarios Reales y la Canasta Básica

Vamos a introducirnos más en relación al salario mínimo, los cuadros y la gráfica  presentadas a continuación nos dan la pauta que necesitamos, aquí se observan la evolución del comportamiento de los salarios reales y la canasta básica.

Para empezar podemos decir que el incremento de los precios de la canasta básica[15], definida como el conjunto de bienes y servicios indispensables para que una familia pueda satisfacer sus necesidades básicas, fue en el año 2014 de 4.66% con respecto al año anterior. El dato de la canasta contrasta con el alza al salario mínimo del año 2014, que a pesar de que aumentó 3.9% su aumento real una vez descontada la inflación fue de  0.12%, véase cuadro #8

Cuadro #8. Inflación, Canasta básica y Salario Real

Años Inflación Canasta Básica Salarios real
2000 8.96% 8.74% 0.83%
2001 4.40% 3.83% 0.47%
2002 5.70% 6.06% 0.67%
2003 3.98% 4.71% -0.69%
2004 5.19% 6.73% -1.38%
2005 3.33% 3.88% -0.03%
2006 4.05% 4.19% -0.12%
2007 3.76% 4.03% -0.66%
2008 6.53% 8.32% -2.06%
2009 3.57% 3.55% -1.51%
2010 4.40% 4.19% 0.92%
2011 3.82% 5.81% 0.51%
2012 3.57% 3.97% -0.30%
2013 3.97% 5.20% 0.70%
2014 4.08% 4.66% 0.12%
Total acumulado 69.32% 77.87% -2.55%

                                            Fuente: CONASAMI y INEGI

Volviendo a considerar el periodo de 1998 a 2014, los precios de la canasta básica en general siguieron en aumento, mostrando un comportamiento acumulado ascendente. El dato resulta relevante porque son productos esenciales que en mayor medida afectan el consumo de los sectores de la población con menores ingresos.

Durante este periodo el salario mínimo presentó un comportamientos diferenciado, esto lo observamos en el cuadro #2 donde percibimos que en los años 1999, 2004, 2008 y 2009 al restar la inflación el salario mínimo disminuyó o se contrajo (-3.50%; -1.39%; -2.06% y -1.51% respectivamente).

También el cuadro #9 nos sugiere que hubo años en que a pesar que se descontó la inflación el salario mínimo creció en términos reales; por ejemplo, recuperaciones de 0.70% a 0.83% en los años 1998 y 2000, a pesar de un incremento de los precios altos, lo que quiere decir que los salarios crecieron más que los precios.

Cuadro #9. Apreciaciones y Disminuciones del Salario mínimo real 1998 a 2015

Perdida del Salario Mínimo Real Crecimiento del Salario Mínimo Real
Varios años Perdida Varios años Aumento
1999 -3.50% 1998 0.70%
2003 -0.69% 2000 0.83%
2004 -1.38% 2001 0.47%
2005 -0.03% 2002 0.67%
2006 -0.12% 2010 0.92%
2007 -0.66% 2011 0.51%
2008 -2.06% 2013 0.70%
2009 -1.51% 2014 0.12%
2012 -0.30% 2015 0.06%
        Total acumulado -10.26% Total acumulado 4.96%

                          Fuente: CONASAMI 2015

En el cuadro #9 se nota que a principios del nuevo milenio se registraron contracciones importantes del salario mínimo real, no obstante, a partir del año 2010 observamos una recuperación; por ejemplo en el año 2010 creció el salario 0.92% respecto a su inmediato anterior y en 2013 el incremento fue de 0.70% respecto a un año antes, en este periodo fue donde tanto la estabilidad internacional como la nacional presentaron por decirlo así un buen comportamiento.

A pesar de la recuperación salarial del año de 2010 al 2014[16], se debe dejar en claro que el salario mínimo ha estado expuesto a los fuertes incrementos de los precios de los alimentos durante el periodo 1998 a 2014 y estos aumentos de precios se observaron más entre el año 2007 al 2009 pues la inflación estuvo asociado a las cotizaciones internacionales de las materias primas (granos), así como alimentos procesados, al igual que en los meses de 2011 e inicio de 2012. (ver gráfica siguiente).

grafica3

Por otra parte, mirando únicamente la actual administración, prácticamente en estos dos años y meses del Presidente Enrique Peña Nieto (2013-2014), observamos un crecimiento del salario mínimo real de 0.70% en 2013 y otro crecimiento relativamente menor de 0.12% en 2014 que ha contrarrestado el alza de los movimientos de los precios de los alimentos.

Para el cierre del año de 2015, a pesar de un entorno de bajo crecimiento económico en México, una devaluación del peso frente al dólar, esperaríamos que el salario mínimo real quedara en positivo, ¿qué es esto de positivo?, que en términos reales creciera, consecuencia del control de la inflación.

 

En otras palabras, si se logra que se mantenga un escenario de baja inflación para el cierre del 2015 esto se convierte en algo positivo para los salarios mínimos, ya que han tenido un crecimiento importante en estos últimos años. Si las expectativas de las autoridades se cumplen (inflación 3%), entonces, la estimación de un salario mínimo real en positivo al finalizar el año estaría en un intervalo de crecimiento de 0.6% a 0.8% y su crecimiento nominal quedaría en 4.1% comparado con el año de 2014.

Considerando esta estimación del salario para el 2015, podríamos aventurar que en este periodo de estudio, ahora ampliado de 1998 a 2015, en nueve años se presentaron crecimientos diferenciados en diferentes espacios de tiempo, si acumulamos los crecimientos de estos años, los salarios mínimos reales se apreciarían 4.96%. Sin embargo,  las disminuciones fueron más pronunciadas en otros nueve años, estas caídas se  presentaron en diferentes espacios de tiempo, al acumular las disminuciones o la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo real fue de -10.26%, véase cuadro.

Cuadro #9. Apreciaciones y Disminuciones del Salario mínimo real 1998 a 2015

Perdida del Salario Mínimo Real Crecimiento del Salario Mínimo Real
Varios años Perdida Varios años Aumento
1999 -3.50% 1998 0.70%
2003 -0.69% 2000 0.83%
2004 -1.38% 2001 0.47%
2005 -0.03% 2002 0.67%
2006 -0.12% 2010 0.92%
2007 -0.66% 2011 0.51%
2008 -2.06% 2013 0.70%
2009 -1.51% 2014 0.12%
2012 -0.30% 2015 0.06%
        Total acumulado -10.26% Total acumulado 4.96%

                          Fuente: CONASAMI 2015

En conclusión, en este periodo las depreciaciones del salario mínimo real fueron más que las apreciaciones, de ahí que no se pueda hablar de una mejoría de los salarios mínimos en el corto plazo.

Para finalizar, debemos volver a repetir cierto análisis ya mencionado en párrafos anteriores para concluir con la estimación del nivel del salario que se requiere en un futuro inmediato. Decíamos que al comparar los incrementos del salario mínimo desconocíamos si en el año 2014 el incremento salarial mínimo le permitía al trabajador adquirir mayor o menor cantidad de bienes que lo que podía demandar en el año 1998 (comparativo que hemos estado realizando).

Para resolver lo anterior, debemos hacer comparables los dos salarios mínimos. Un camino sería expresar el equivalente del salario mínimo de $64.76  pesos del año 2014 a los precios del año 1998[17]. En este caso, se trata de llevar un valor monetario hacia atrás, o sea hacia al pasado, para lo que se utiliza el índice de la canasta básica que estamos aquí comparando, ya que es la que más se adecua a la naturaleza del problema que hemos planteado.

oper

El resultado de la operación muestra que entre los años de 1988 a 2014 el poder adquisitivo de un trabajador con salario mínimo se redujo de $30.20 diarios a $26.83 pesos una vez descontada la inflación, quiere decir una disminución del 11%. En otras palabras, con el salario mínimo nominal de $64.76 pesos de 2014 ese trabajador dejaba de adquirir un 11% menos de lo que podía adquirir con su salario de $30.20 pesos en 1988.

Esta pérdida de valor de 11%, obedece a los aumentos de precios que fueron más pronunciadas al inicio del milenio.

Evidentemente, como se ha argumentado, entre más largo es el periodo de estudio, las contracciones del salario mínimo son mayores; por ejemplo si se toma un intervalo de 1994 a 2014, esto es de 20 años, el salario mínimo ya había perdido 27% de su valor, entonces entre más nos alejamos más es la pérdida del valor del salario, dada su relación directa con la  inflación.

Reiteradamente se menciona que el salario mínimo se ha deteriorado, sobre todo desde la década de los 80,  la razón es simple: en el sexenio de Luis Echeverría la inflación promedio fue de 111.66%; con José López Portillo de 193.56% pero en el de Miguel de la Madrid ésta fue desastrosa para el salario mínimo pues alcanzó niveles de 520%, resultados muy complicados al querer entender la política salarial en México de esos sexenios. Y no sólo en esos periodos también con Carlos Salinas y  Ernesto Zedillo Ponce de León se dio este fenómeno pues ambos sexenios no escaparon a niveles exorbitantes de subidas de precios o inflación, véase cuadro resumen histórico siguiente)

Por eso se decidió analizar el periodo abordado (1998-2014) en este documento porque en él se presenta la inflación con menos desbordamiento y cómo se ha ido abatiendo a través de los años, con ello se pretende describir el comportamiento del salario mínimo nominal y real, la debilidad que en él subsiste y, cómo es que se ha ido pauperizando para entender la pobreza que se da en nuestro país, véase cuadro 10.

Histórico de Inflación en algunos sexenios presidenciales

Presidentes Total inflación acumulada por sexenio
Luis Echeverría Álvarez 111.66%
José López Portillo 193.56%
Miguel de la Madrid Hurtado 520.27%
Carlos Salinas de Gortari 95.42%
Ernesto Zedillo Ponce de León 135.28%
Vicente Fox Quesada 26.65%
Felipe Calderón Hinojosa 25.65%
Enrique Peña Nieto 10.64%
Total sexenio 813.91%

                                          Fuente: Elaborado por el autor con datos de INEGI

Cuadro #10

Evolución de la Canasta Básica y el Salario Real

Variación 1997-2012

Años Canasta Básica Salario Mínimo Real
1997 14.90% -0.60%
1998 19.00% 0.70%
1999 13.10% -3.50%
2000 8.74% 0.83%
2001 3.83% 0.47%
2002 6.06% 0.67%
2003 4.71% .-0.69%
2004 6.73% -138%
2005 3.88% -0.03%
2006 4.19% -0.12%
2007 4.03% -0.66%
2008 8.32% -2.06%
2009 3.55% -1.51%
2010 4.19% 0.92%
2011 5.81% 0.51%
2012 3.97% -0.30%
2013 5.20% 0.70%
2014 4.08% 0.12%

                                                 Fuente: Elaboración de la DIIEESA, con datos de CONASAMI y BANXICO

En conclusión,  al finalizar esta administración presidencial, los salarios mínimos tendrían que crecer en el periodo que va del 2016 al 2018 un 22%, porcentaje equivalente a un aumento de 7.4% por año para resarcir al menos el poder adquisitivo de 1998 (inflación alrededor de 3% anual). En el año 2018 el salario mínimo tendría que ser de $86 pesos, pero de seguir con esta dinámica de incrementos como hasta hoy el salario en 2018 sería de 78.50 pesos, menor en $7.50 pesos al que se requiere para resarcir el poder adquisitivo que se tenía en 1998.

Conclusiones

  1. Una vez concluida la convergencia entre áreas geográficas el 1º de octubre de 2015, es la primera vez que tenemos un “solo salario mínimo general” para todo el país. Según la Comisión de Salarios Mínimos esto ocurre después de 98 años en que el salario mínimo fue estatuido en la Carta Magna de 1917. De esta forma se atiende a una de las demandas más sentidas del sector de los trabajadores por décadas.
  1. Con el cierre de las diferencias de salarios entre áreas geográficas se da un primer paso hacia una recuperación gradual del poder adquisitivo del salario mínimo. Así el salario mínimo general que se aplicará a partir del 1º de octubre del 2015 en todos los municipios del país y las demarcaciones territoriales (Delegaciones) del Distrito Federal que conforman la República Mexicana será de $70.10 pesos diarios.
  1. Con la resolución se borran las áreas geográficas C y B al igualar los mínimos y es de notar que el aumento total para lograr la convergencia pasó de $63.77 pesos de diciembre 2014 a $70.10 de octubre de 2015, más de $6.33 pesos o 10% respecto al año pasado.
  1. Una vez que se ha terminado la convergencia entre zonas geográficas, el salario mínimo general se estableció en $70.10 pesos o $2,131.04 pesos mensuales. Existe un salario más amplio que incluye prestaciones que por ley se denomina “salario mínimo integrado” éste es equivalente a $2,650.63 pesos mensuales; ambos ingresos quedan por debajo del gasto mensual promedio por hogar que, según INEGI estimó en $8,822 pesos mensuales.
  1. Los alimentos que las familias más ponderan o prefieren en su consumo son: carne, huevo, jitomate, leche, alimentos cocidos, pan, pollo, refresco y tortilla; mientras en el lado opuesto, le dan menos ponderación al consumo del arroz, atún y sardinas, cremas, calabacitas, chiles, y pastas para sopa.
  1. Las diferencias entre precios entre productos de la misma marca o similares en alimentos y en bebidas con su respectiva cantidad/medida van desde un 28% a un 50% o más, perjudicando la demanda de consumo, sobre todo, de los que menos ingresos perciben que es una amplia población en México.

Por lo tanto, se vive en México pagando sobreprecios muy altos por un mismo producto, un ejemplo, entre otros, son los limones que se pueden pagar por 1 kg, desde $7.90 hasta $21.80 pesos, quiere decir que hay consumidores que pagan hasta un 150% más por un mismo bien de consumo, perjudicando las finanzas personales más allá del salario que se perciba.

  1. Hay una infinidad de razones cuando los precios de un mismo producto difieren, no obstante los precios están relacionados por el lugar donde se consumen y compran pues los consumidores no parecen percibir adecuadamente la calidad objetiva de las cosas, ya que asocian los niveles de precios más elevados a una mayor calidad del producto, a pesar que éste sea utilizado para un mismo fin.
  1. Si el salario promedio por hogar según la encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares del INEGI es de $8,822 pesos mensuales o 4.14 salarios mínimos del año 2015, quiere decir que un hogar tendría que tener ingresos mínimos por $280 pesos diarios y no de $70.10 pesos si sólo trabajará el jefe de familia percibiendo un salario mínimo. También observamos que ni una familia con dos integrantes trabajando con salario mínimo podría alcanzar un sueldo promedio mensual como el estimado por INEGI.
  1. Para complementar lo anterior presentamos el cuadro resumen que fue creado a través de una encuesta ―familia integral cuatro personas― y sugiere que adquirir solamente una “canasta de alimentos” modesta, por así mencionarlo, se requiere un gasto de $4,081.33 pesos mensuales, no considerando gastos de transporte ni de otra índole.

No obstante, sabemos que los precios suelen variar de un centro comercial a otro: tiendas departamentales; mercado público; mercado sobre ruedas o tianguis―, de ahí que se generó tres tipos de precios para un mismo artículo; el precio mínimo al que se vendería, un precio promedio y un  precio máximo de los artículos que más demandan o ponderan los consumidores resultado tres costos de una canasta de alimentos:

  • Canasta mensual de alimentos con precio mínimo $4,081.33 pesos
  • Canasta mensual de alimentos con precio promedio $5,159.04 pesos
  • Canasta mensual de alimentos con precio máximo $6,113.50 pesos

Para consumir la canasta de alimentos estimada con un precio mínimo ($4,081) se requeriría ganar 1.92 veces el salario mínimo; para comprar la canasta con precio promedio ($5,159) se requeriría ganar 2.42 veces el salario mínimo y, para obtener la canasta de alimentos que tiene un precio máximo ($6,113) se necesitaría 2.87 veces el salario mínimo sin prestaciones.

Sin embargo, un hogar con 2 integrantes que ganen el “salario mínimo integrado” podrían consumir la canasta de alimentos etiquetados con el precio mínimo y el 23% restante de su salario para consumir algunos rubros de la canasta básica ampliada (vestido y calzado, pago de renta a vivienda, pagos de energía eléctrica y combustibles; artículos para limpieza y cuidado personal, pago de agua, compra de enseres domésticos, pago de doctor o cuidados de la salud y medicinas, transporte, servicios o artículos necesarios para las tareas de la escuela (educación) o pago para esparcimiento. Resultado que se contrapone pues INEGI estima que el gasto promedio del hogar en alimentos es equivalente a 34% y el restante 64% a la canasta ampliada.

  1. Por otra parte, se observó una relación entre inflación y salario, no obstante, a pesar que la inflación disminuye a veces en forma sustancial, la apreciación del salario mínimo real es menor a lo esperado, contrariamente, cuando la inflación sube más allá de lo pronosticado por las autoridades, vemos ajustes drásticos del salario mínimo real con su consecuencia directa “pérdida del poder adquisitivo mayor a lo esperado”.
  1. Durante un periodo de dieciséis años (1998-2014) se presentaron repuntes de inflación importantes, estas subidas obedecen a diferentes factores, entre ellos aumentos sin precedente en los precios internacionales de las materias primas alimenticias y energéticas. Estas alzas generadas en ciertos años por crisis internacionales impactaron la estructura de costos de producción de prácticamente todos los sectores de la economía, así como la política de precios de bienes y servicios administrados del Gobierno Federal. De igual forma, la evolución de la inflación estuvo influida porque el tipo de cambio que se depreció, afectando al final el poder adquisitivo de los salarios mínimos.
  1. En los últimos 16 años, de 1998 a 2014, el salario mínimo perdió el 11% de su valor real adquisitivo, pero si los salarios mínimos fueran analizados a través de un periodo más largo, tomando como base el salario del estallamiento de la crisis de 1982, al ser comparado éste con el salario mínimo de 2014 la pérdida del salario mínimo real es del 70%, es decir, que el salario mínimo que en 2014 era de $64.76 pesos tendría que ser equivalente a $110 pesos como mínimo para tener el poder adquisitivo de esos años.
  1. A principios del nuevo milenio se registraron contracciones importantes del salario mínimo real, no obstante, a partir del año 2010 observamos una recuperación, por ejemplo en el año 2010 creció 0.92% respecto a su inmediato anterior y en 2013 el incremento fue de 0.70% respecto a un año antes, si la inflación se mantiene en un rango de 3 a 4% se esperaría un crecimiento del mínimo de 0.6% en términos reales.
  1. Al finalizar esta administración presidencial, los salarios mínimos tendrían que crecer en los últimos tres años ―periodo del año 2016 al 2018― un 22%, porcentaje equivalente a un aumento de 7.4% por año para resarcir al menos el poder adquisitivo de 1998 siempre que la inflación esté alrededor del 3% anual. Por lo tanto, en el año 2018 el salario mínimo tendría que ser de $86 pesos, pero de seguir con esta dinámica de incrementos como hasta hoy el salario en 2018 sería de 78.50 pesos, menor en $7.50 pesos al que se requiere para resarcir el poder adquisitivo que se tenía en 1998.

[1]. La CBA considera una familia promedio de 5 miembros: 2 adultos, 1 joven y 2 niños; Percepción de 1 salario mínimo; en la mayoría de los casos no se cumple las recomendaciones de las distintas Instituciones de nutrición, en cuanto a la cantidad de calorías y nutrientes que deben de consumir los individuos para conformar la CBA.

[2] El Banco de México generaba la metodología para medir los cambios de los precios; no obstante, le fue encomendada al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en términos de lo previsto en los artículos 20-20-Bis del Código Fiscal de la Federación

[3] Dentro de los 108 artículos están incluidas bebidas alcohólicas, aunque el INGI considera una lista de bebidas con alcohol, como: cervezas, rones o brandy etc. Además pondera el gasto en tabaco.

[4] No se toman en consideración el consumo de bebidas alcohólicas.

[5] Se han sumado cinco productos más a los 43 presentados, debido a que son parte importante del gasto de las familias.

[6]Son precios que estuvieron vigentes del 1 al 15 de junio de 2015. y son precios que no cambian sustancialmente en el corto plazo, sino los cambios relativos en algunos productos se perciben a largo plazo.

[7] los resultados consultados en 2015, y que cuyos datos publicados ya fueron ajustados con la encuesta de población de abril 2013

[8] Se toma 30.4 como factor para obtener salario mensual, que es un criterio contable.

[9]  Este ingreso del año 2012, se integró por $1 894.83 por concepto de salario ($62.33 x 30.4), más $85.70 promedio de prestaciones mínimas de Ley, menos $99.04 de impuestos, más $406.83 correspondientes al subsidio para el empleo, el cual equivale al 17.78% del salario mínimo integrado con prestaciones. Además es importante señalar que a partir del 1 de enero del año 2013 el salario mínimo vigente es de 64.76 pesos diarios para la zona A y, para el área geográfica “B” es de 61.38 pesos diarios.

[10] El INEGI, considera una familia promedio cuando está integrada por dos adultos y dos hijos, es decir, 4 miembros en el hogar.

[11] La respuesta podría ser la siguiente: en México, como en otros países, se considera que una persona está en situación de pobreza si tiene carencias sociales y estos indicadores son: 1) rezago educativo, 2) acceso a servicios de salud, 3) acceso a la seguridad social, 4) calidad y espacios de la vivienda, 5) servicios básicos en la vivienda y 6) acceso a la alimentación;

[12] Para el cambio de precios nominales a reales se utilizó la base 2010=100)

[13] El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es un indicador económico global cuya finalidad es la de medir, a través del tiempo, la variación de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares mexicanos urbanos. El INPC es el instrumento estadístico por medio del cual se mide el fenómeno económico que se conoce como inflación.

[14] La canasta básica es un subconjunto de la canasta de bienes y servicios del Índice Nacional de Precios al Consumidor. A diferencia de la canasta del INPC, la cual abarca 283 productos genéricos, los bienes y servicios que conforman la canasta básica fueron seleccionados  considerando solo 82 conceptos genéricos del INPC y abarca básicamente alimentos elaborados, etc.

[15] La canasta básica consideró 82 conceptos genéricos del INPC y abarcó básicamente alimentos elaborados, bienes administrados y concertados, y medicamentos.

[16] En 2012 hubo una disminución marginal de -0.30% respecto a su inmediato anterior.

[17] Ya se había analizado en el punto anterior, no obstante aquí se desglosa.

Mensaje del Maestro Juan Díaz de la Torre

En el SNTE conocemos la envergadura de los cambios necesarios y la complejidad, responsabilidad y singularidad de nuestra época...
informacion@ieesa.org.mx Donceles #76, Centro Histórico, México, D.F., C.P. 06020
IEESA © 2014 - Todos los derechos reservados

Mensaje del Maestro Juan Díaz de la Torre

En el SNTE conocemos la envergadura de los cambios necesarios y la complejidad, responsabilidad y singularidad de nuestra época. Un nuevo paradigma para un nuevo sindicato que hace del conocimiento la garantía más sólida de sus propuestas. Parafraseo a Octavio Paz para afirmar que no se trata sólo de maravillarnos del progreso ni de recrear los fantasmas de la técnica. Se trata de habitar la vida de los trabajadores de la educación con la generación de estudios y reflexiones que aporten más ser, más certidumbre y fortaleza a un quehacer cotidiano sustentado en el compromiso que tenemos con México, con sus niñas y sus niños, con sus jóvenes, con sus madres y padres de familia.

El Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América (IEESA) es también una evidencia del compromiso permanente que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tiene con la mejora de la calidad de la educación pública, la labor profesional de los trabajadores de la educación y el derecho a desarrollar un nuevo paradigma sindical alrededor del mundo, en el continente americano y particularmente en México.

Vivimos tiempos en los que la divisa más valiosa es el conocimiento, por ello tenemos claro que acompañar la defensa y reivindicación de los derechos de los trabajadores de la educación con evidencias y datos duros que aportan las investigaciones, es hoy por hoy un imperativo de una forma de forjar un sindicalismo moderno, eficaz y eficiente en un mundo cada vez más complejo, diverso, cambiante y turbulento.

Lo sabemos todos, no existe y ello incluso es deseable, ninguna intención de hacer uniformidades en donde la diversidad deviene en el enriquecimiento de las propuestas. La construcción de líneas de investigación corre sobre ese principio fundamental.

El IEESA es un espacio para reflexionar acerca del entorno en el que se desenvuelve el profesional docente siempre teniendo en cuenta el papel fundamental que desempeña en su comunidad, así como sus múltiples interacciones dentro y fuera de la escuela. Por esto, una de las tareas del Instituto es la creación de conocimiento a través de investigaciones que buscan reflejar la realidad del trabajo educativo vista desde diversas perspectivas y en diferentes entornos, siguiendo de cerca y con diferentes métodos y técnicas el día a día y las condiciones reales que el docente enfrenta.

Investigaciones, reflexiones y generación de conocimiento por trabajadores de la educación para trabajadores de la educación, para investigadores, académicos y estudiosos. Transparente, de cara a la sociedad, con el orgullo de trabajar por una educación al servicio del pueblo.

Finalmente señalar que en el SNTE hemos considerado oportuno ratificar la voluntad de que el IEESA se mantenga como miembro de la Confederación de Educadores Americanos (CEA), espacio privilegiado para generar un rico intercambio de experiencias y conocimientos no sólo en el ámbito educativo, también en la vida sindical y la defensa del quehacer docente en nuestro continente.

Presidente del Consejo General Sindical para el fotalecimiento de la Educación Pública